miércoles, 11 de abril de 2012

Encuentro con Raúl Vacas


Desplegamos la mañana en compañía de un amigo, un amigo a quien he tenido el gusto de acompañar siempre que le he llamado porque nunca me ha dicho que no; conozco pocas personas dedicadas al mundo del arte, de la cultura, de la literatura que sean tan generosas como Raúl Vacas y las que conozco habitan en Acción Educativa: maestros, profesores, cuentistas, especialistas en infancia, en adolescencia, en literatura, en arte; siempre dispuestos a mostrar sus conocimientos a los demás. Por ese mismo motivo, aquella mañana ya era especial, pues abríamos la generosa biblioteca de Acción Educativa junto al generoso poeta Raúl Vacas Polo, por cortesía del maestro Federico Martín Nebras.
Raúl viaja siempre junto a una enorme maleta. Yo creo que nunca está seguro de lo que va a sacar de ella, o sí; eso es un secreto de los poetas. Lo que sí le he visto hacer siempre antes de marchar es ordenar sus cachivaches poéticos cuidadosamente. El 24 de marzo, salió de madrugada desde Salamanca y viajó en autobús hasta llegar a Madrid, estación de Chamartín, donde una maestra que acostumbra a trinar canciones al son de una guitarra española  y uno de los mejores cuentistas titiriteros de nuestro país (Elena+Rodorín) recogerían en volandas al poeta para dejarlo arropado de toda la buena gente del Seminario de Literatura de Acción Educativa.
En esta ocasión he contado con un privilegio: Federico Martín, maestro del Seminario, me pedía que presentara a Raúl ante el resto de compañeras y compañeros, en esta primaveral mañana. No fue costoso bucear unos cuantos días antes por su bibliografía, pues como dijo Federico, es un poeta al que tengo “gran devoción” y he escavado bastante en sus textos en estos últimos años de docencia.








Raúl es un autor prolífico para su edad (tiene sólo 40) y aunque sé que tiene más cosas publicadas, hablé a mis compañeros especialmente de las que se siguen a continuación, pues me han acompañado junto a mis clases y mis alumnos en mis últimas andanzas de enseñante:
De ediciones de “Vacas y Castaño” que comparte con su compañera Isabel tengo el privilegio de poseer tres  ejemplares. Se trata de una serie de pequeños libritos de fabricación artesanal. Las tiradas de estas ediciones son limitadas y gracias a la generosidad de Raúl, la humilde biblioteca de mi casa dispone de: Corte y confección, un pequeño juguete poético en cuyas 16 primeras páginas de una parte contienen poemas de Raúl y si volteamos el libro encontramos otras 16 páginas(las finales, o las primeras, según se mire) con relatos de Isabel. Ambos confluyen a la mitad del libro: Raúl con un soneto titulado “Cascabel” basado en el juego S+7  e Isabel con un cuento llamado “Vilipendios” basado en el mismo juego.
Jaikulatorias es un pequeño libro elaborado a base de haikús que narran como en una película estampas del mundo rural de hace unos años: el cura, el monaguillo, bautizos, niños en las plazas, viudas…



El calor de los labios a solas, recoge el título de un verso de Gil de Biedma. El tema es el amor. En la contraportada leemos: El amor es una buena excusa contra todo. El torniquete exacto para morir si prisa una mañana o vivir envuelto en llamas, más allá de las sombras… Algunos de estos textos aparecen en libros posteriores.
Efectos secundarios (Antología poética), Anaya. 2008. Raúl Vacas comparte cartel con poetas como Juan Bonilla, Karmelo C. Iribarren, Pedro Patzer… Gracias a esta obra conocí al poeta. Este libro llegaba a mi centro de Parla como una cesión de la editorial Anaya y casualmente leí algunos poema a mis chicos, con Raúl rápidamente funcionó, les llegó como un soplo de aire fresco, una poesía que entendían, que les parecía cercana, de cosas que podían sucederles a ellos y a partir de ese momento me adentré junto a mis alumnas y alumnos en un trabajo de creación literaria que nos llevaría todo un trimestre y que culminaría con la visita del autor al centro.
Consumir preferentemente. Anaya, 2009. Para mí es un libro de animación a la lectoescritura. Creo que está enfocado a que el profesor de Secundaria ofrezca al alumno otra manera de concebir el texto poético pues nos ofrece una manera peculiar de trabajar con las palabras. En cada poema hay algo que te sorprende, un verso, un sustantivo que te invita a torcer el gesto. Utiliza el campo semántico  del consumo para invitarnos a consumir poesía. Las partes que componen en libro son: 1.  Perecederos (poemas) 2. No retornable 3. Edulcorantes, conservantes y estabilizadores autorizados 4. Caja rápida (menos de 10 artículos) 5. Degustación gratuita 6. Últimos días (liquidación de existencias)
Esto y ESO. Edelvives, 2010. Se encuentra en su forma en la misma línea que el libro anterior. Creo que está completamente enfocado a trabajar con alumnos de secundaria (y ellos bien que lo agradecen). Organizado por materias, las materias que más o menos trabajan en la ESO los chavales, les acerca a una poesía que nada tiene que ver con la poesía de autores clásicos pero que les invita de una manera más lúdica a conocerlos después. Con el texto “Quiniela” que aparece al principio del libro, mis chicos buscaron textos de Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Lope de Vega, Ángel González… este pretexto me sirvió para ponerles en la tesitura de conocer todos esos textos y juzgarlos. Por supuesto en 4º de la ESO lo que triunfa es el amor…
Señal. Mundanalrüido, 2010. Es un texto poético muy peculiar por el tipo de ilustración que lo acompaña. Los textos de Raúl aquí no tienen mucho que ver con los anteriores. Ese efecto del juego con las palabras, de la sorpresa inesperada, de la aparición de los elementos más cotidianos así como de repente ya no aparecen. Estamos ante una poesía para más mayores, de mayor madurez. Amor, vida y muerte son los temas recurrentes en el libro. Cada poema puede entenderse como una cicatriz, una cicatriz que deja una señal. Prefiere en la forma el uso del endecasílabo, versos largos, a veces en forma de soneto. Raúl es un esforzado trabajador del verso. No vemos en su obra versos desiguales aunque tampoco se ajusta a una preceptiva métrica concreta sí hay en sus poemas un esmero por el ritmo interno.
Conocí a Raúl una mañana cuando a mi IES de Parla llegó la antología de Anaya titulada Efectos secundarios, les leí a los chicos un poema y rápidamente funcionó. Hablé con algunos amigos sobre el hallazgo y un pariente de Acción Educativa me dijo que Raúl solía participar de un modo bastante activo en las Jornadas de Animación a la lectura de Arenas y que era un hombre accesible. Así que me puse en contacto con él y… de una manera muy fácil conseguí traerlo a Parla y a Trabenco (el colegio de mi hijo)
Tuve a mis chicos de Parla trabajando muy duro en su obra Consumir preferentemente y la culminación a este trabajo fue la visita de Raúl al centro, una visita inolvidable para unos chicos y chicas que jamás habían tenido cerca de un poeta. Después, durante un mes más elaboramos juntos una pequeña revista que contenía todos aquellos textos poéticos que los muchachos habían ido creando a partir de los textos de Raúl. Esta revista anduvo perdida por la adornando la Biblioteca de la Walsh en la Escuela de Verano junto a otros trabajos escolares que aportaron otras compañeras del Seminario.
Este curso, hace un mes, he vuelto a presentarlo en Trabenco. Vino a enseñarnos su último libro, un libro de poesía infantil que publicó en 2011 con SM titulado Niños raros que ocupará la segunda parte del encuentro de hoy.
Tras la presentación, Federico disertaba sobre los difíciles tiempos que corren para la cultura, para la literatura. Hablaba con desprecio de un acto que se produjo hacía pocos días en la puerta de la Librería Antonio Machado, edificio que comparte fachada con la cafetería del círculo de Bellas Artes. Un hombre se sentaba en unas sillas de plástico y emulaba leer un libro, después rociaba las sillas con un líquido inflamable y les prendía fuego. El resultado fue el que se presenta en la foto…
Así comenzaba nuestro encuentro con Raúl: disertando acerca de los tiempos que corren para la cultura. Además el poeta se adornaba la pechera y la espalda con una camiseta amarilla que rezaba:
LAS BIBLIOTECAS NO SON UN GASTO, SON UNA INVERSIÓN.

Acto seguido extraía de su maleta la alocución de García Lorca al pueblo de Fuentevaqueros, en 1931 y leía emocionado, haciéndonos pensar en la absoluta vigencia de aquel discurso, hoy en el 2012 donde el recorte cultural y educativo del actual gobierno pretende dejar esta sociedad desprotegida, inerte, menguada…

Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:
"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía.
Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
"Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta Biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
"No sólo de pan vive el hombre”. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos.
Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan.
Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros!
Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras.
Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!».
Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón.
Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".




Esta primera parte del encuentro con Raúl Vacas la dedicamos a desarrollar un taller que él suele hacer con docentes en Centros de Profesores, que lleva por título “Ligero de equipaje”, el título evocador de uno de los mejores: Antonio Machado, nos puso a todos los ojos como platos y nos preparamos para embarcar…


  1. BILLETE DE IDA Y VUELTA:
     Casi se trata de comprar un billete para un sueño, pues, como dice Raúl: "El sueño es un billete de ida y vuelta que nos lleva al mundo de la ficción y cuya vuelta (abierta) nos devuelve a la realidad de cada día" La propuesta del poeta es iniciar este viaje a través de la escritura automática, siguiendo las indicaciones de la vanguardia de principio del siglo XX, nos indica que arruguemos un papel. Es placentero no sólo arrugar la página en blanco, sino también escuchar el sonido de una treintena de hojas oprimidas en una treintena de puños. También dice el poeta que el papel arrugado da menos miedo que el papel blanco. Cogemos el lápiz y comenzamos a escribir:


      Llueve, llueve, llueve, llueve, llueve....nieve, nieve, nieve, nieve... 
                                              (Federico Martín)


     Soy un dragón y San jorge me está haciendo cosquillas con la lanza ¿o son rayos de sol que están descongelándome? Quizá sea que todavía no me he despertado de ese hermoso sueño que me lleva a tu espalda; por cierto: ¡qué suave está!
      (Modesta Moreno)


      Me gusta que me ruja un tigre que sólo sabe maullar. Me gusta que se quite las gafas de los mediodías y apoye las garras en las almohadas de seda de la tienda de flores que encontré plagada de parásitos azules. Me gusta la preposición "de": argamasa de sustantivos viejos, de laderas de viento. Me gusta que me recojas del autobús del miedo y paseemos despacio meciendo mariposas.
                           (Raquel Ramírez)

    No sé durante cuanto tiempo sostuve aquel bolígrafo que no decía más que incongruencias. Estaba muy molesta por los aullidos del Incomprensible. No lo hubiera pensado nunca. Estaba entorpecida por el mágico ulular de aquellos prismas. No veía nada. Solo existía ella y los pupitres azules en los que se veía la clara sonrisa de aquel des___ pertar.
                                                                                   (Amalia)
(

    2. LAS MALETAS:
    Son el continente del viaje, se repiensan los versos, las palabras, igual que se repasan las maletas una y otra vez, no queremos dejarnos nada en casa, no queremos dejarnos nada por decir... Ahora el poeta propone una serie de palabras que nos invita a introducir dentro de nuestro equipaje, en el equipaje de un texto: almohada, prismáticos, pijama, móvil, libro, bikini, cartas, sombrilla, nevera, bata, dentrífico, píldoras, hemoal, gafas, cámara, corbata, gato, toalla, biblia, cuaderno.



     Nuestra compañera, Modesta, se concilió con las hadas para urdir el siguiente texto:
    



    
                                                     ¡VAYA DÍA!

Cerró la puerta tras de sí y la luz del recibidor le dio la bienvenida a su hogar.
Se aflojó el nudo de la corbata y la lanzó al sofá como un ahorcado a quien la vida le hubiese dado una segunda oportunidad; acto seguido se dirigió a la cocina, abrió la nevera,  sacó la botella de leche y mientras la oía caer en el vaso pensaba: “esta noche me tomaré  un par de píldoras  para dormir mejor”. A continuación se fue a la habitación, sacó el pijama doblado de debajo de la almohada y se metió en la ducha.
   Mientras  abría el grifo recordó lo que su madre solía decirle cuando había tenido un mal día:  “una ducha caliente le reconcilia a uno con el mundo”,  y este lejano recuerdo le hizo esbozar la primera sonrisa del día.
 El chorro de la ducha le invitaba a imaginar que estaba bajo una catarata en un país tropical  cuando le pareció oír el móvil. Rápidamente salió y a falta de bata se enrolló en una toalla. Un politono insistente reclamaba su atención desde el bolsillo de su chaqueta. Con el corazón acelerado extrajo el aparato y comprobó que el número que le llamaba era el 1004. Contrariado, lo desconectó y lo arrojó con rabia al sillón.
Un poco más triste, regresó al baño y mientras exprimía el tubo de dentífrico vio una imagen entre el vaho del espejo que le hizo evocar a uno de esos personajes de la Biblia que veía en el cine cuando su padre le obsequiaba con una entrada para la matiné. Sí, se parecía al faraón aquel que le hacía la vida imposible a los israelitas.
Cepillándose los dientes pensaba en lo feliz que era entonces, sentado en la butaca del Cine Ideal, soñando que, de mayor, él sería como Bond, James Bond.
  El espejo, ya sin vaho, lo devolvió a la realidad; se quitó la toalla, se puso el pijama y se metió en la cama.
Como las píldoras  aún no habían hecho efecto, cogió las gafas y escribió en el cuaderno  de tapas azules que siempre tenía en la mesilla de noche:
                           A PARTIR DE MAÑANA, NADA DE EXPECTATIVAS

Satisfecho con lo que había escrito cerró el cuaderno y continuó con la lectura del libro de autoayuda que había empezado la semana anterior hasta que sintió que los párpados le pesaban.
-“Mañana será otro día” pensó .
Un insoportable bochorno le mantenía sumido en un agradable sopor bajo la sombrilla, haciéndole difícil concentrarse en la jugada decisiva que debía realizar en la partida de cartas. Cogió su vaso y mientras daba un trago vislumbró en la lejanía del mar algo que captó su atención. Cambió el vaso por los prismáticos y ante sus ojos apareció ella, ella caminando como lo haría un gato bípedo, con un bikini como el de Úrsula Andress en aquella película que tanto le gustaba. Soltó los prismáticos y preparó la cámara para inmortalizar el momento.  A punto de apretar el botón vio en las manos de su diosa oferente algo que le dejó estupefacto: no, no era una caracola, ni un maletín con tecnología punta, ni siquiera un arma semiautomática, nada que diese continuidad a la maravillosa secuencia de la que sólo él parecía estar gozando; lo que su  Afrodita emergiendo del mar sostenía en las manos era  ¡una caja de Hemoal!
Cuando despertó estaba empapado en sudor y  sentía un terrible dolor de cabeza.

(Modesta Moreno)
    3. MEDIO DE TRANSPORTE:
    Establece una correspondencia entre imaginación y medios de transporte, el primero es el vehículo para la escritura, el segundo para viajar. Introduce como objeto extrañador el pasatiempo, que usamos como entretenimiento en las esperas, en las esperas de las estaciones, en la llegada de la musa. La propuesta, de corte dadaísta consiste ahora en seleccionar distintas frases de un crucigrama que nos sirvan para construir un poema, como ejemplo Esteban Peicovich:
   
EL ARTE POP

Hombre que huye de la sociedad
campo dispuesto para la lid
expongo al fuego un manjar crudo
de la naturaleza del hueso
Especie de cuervo
mamífero carnicero plantígrado
que produce azúcar
muy inhumana y despiadada
Árbol de sombra y buena madera
piedra de sacrificios
reo a quien se aplica la pena de muerte
con ira, coléricamente
Marinero que gobierna el timón
camina de un lado a otro
comprometido en amores
de una raza pura


     Os dejo un texto elaborado por una de las compañeras del seminario, siguiendo la estela de la propuesta de Raúl Vacas:
     
                           AMOR  DE CRUCIGRAMA DIFICILÍSIMO
 
   ¡Oh princesa o soberana inca, manantial de agua caliente, remolino que forman las aguas de un río en ciertos parajes de la antigua ciudad de Caldea!
   Como la culebra de color verde brillante de la isla griega del Mar Egeo vengo yo,  mago de cuento, terco y obstinado, con voz que, en disco fonográfico de vinilo, denota aprobación,  para  suplicaros  en dialecto argentino  que vengáis a la casa rusa de madera de abeto, junto al campo donde se celebra una feria, en el Pico de Sierra Nevada, para una agrupación natural de individuos de igual idioma y cultura.
   Mi amor, constante, no  variable, es cual cable con el que se amarran los barcos unos a otros, cual yugo de bueyes y  mulas, cual hueso sujeto al tablero de una ballesta.
   Si me desdeñáis causaréis tal pesar o  contratiempo a mi antiguamente, corazón, que solicitaré  a los soldados de un cuerpo de infantería francés la extirpación de cualquier parte del cuerpo humano  y no seré más que una especie de mazamorra  hecha con harina tostada en Chile, o el carbón hecho con los huesos de aceitunas en un cañón del alambique de un lago de Finlandia.

     Firmado: Casiodoro…humanista y protestante español
(Modesta Moreno)
      4. LA VENTANILLA:
     El haikú es la fotografía con palabras de una imagen poética, esa imagen a la que puedes asomarte a través de una ventanilla, podría quedar inmortalizada en tres versos, en sólo 17 sílabas:
    
     Abrir un libro
    admirar el paisaje
    cerrar los ojos.
       (Marisa López Diz)

    desde el avión
    son unos puntos grises
    los elefantes
       (Raúl Vacas)

    Por esta senda
    no hay nadie que camine
    fin del otoño
       (Basho)
    Ahora nos toca pensar que viajamos y, en forma de haikú, tenemos que devolverle al poeta aquella imagen maravillosa...
       La hacedora más versátil de haikús de nuestro seminario, escribe:

  IDA Y VUELTA
                 En la taquilla
                sólo quedan billetes
                para volver.
             (Modesta Moreno)

     5. TRANSBORDO:
   
     El transbordo es el cambio o traslado que realiza una persona de un lugar a otro. En literatura, el transbordo sería el cambio de género, así lo hace Jesús Lizano:

    POEMO
Me asomé a la balcona
y contemplé la ciela
poblada por los estrellos.
Sentí fría en mi caro
me froté los monos
y me puse la abriga
y pensé: qué ideo,
qué ideo tan negro.
Diosa mía, exclamé:
qué oscuro es el nocho
y qué solo mi almo
perdido entre las vientas
y entre las fuegas,
entre los rejos.
El vido nos traiciona,
mi cabezo se pierde,
qué triste el aventuro
de vivir. Y estuvo a punto
de tirarme a la vacía...
Qué poemo.
Y con lágrimas en las ojas
me metí en el camo.
A ver, pensé, si las sueñas
o los fantasmos
me centran la pensamienta
y olvido que la munda
no es como la vemos
y que todo es un farso
y que el vido es el muerto,
un tragedio.
Tras toda, nado.
Vivir. Morir:
qué mierdo.

La propuesta de Raúl es imitar el cambio de género que puede ser literario o no, el texto poético de Lizano.
.      6. POSTAL: 
      Llegamos al final del trayecto, la página ya no aúlla en blanco. Ahora se trata de reorganizar y reconstruir los recuerdos y podemos hacerlo en forma de postal. La sugerencia de Raúl es que nos centrmos especialmente en lo mal que lo hemos pasado y lo horrible que es el lugar que hemos visitado.

Poema Visual: Chema Madoz

      Tras el viaje, la literatura, los autores innumerables y las innumerables obras por las que nos paseó Raúl, tomamos un café y algún sustento, pues es normal que el hombre y la mujer, se lleven algo a la boca a la media luna de la mañana.




    Después de estos asuntos, comenzamos la segunda parte del encuentro con Raúl, en la que pudimos disfrutar del recitado del poeta de sus textos para niños titulado Niños raros, publicado el pasado verano por SM, así como el análsis de los textos por parte del maestro Federico Martín.
    En forma de preceptiva literaria, Raúl hace un repaso de la métrica de toda la tradición de la literatura española, adaptando los distintos esquemas a las extrañas historias que les suceden a una serie de niños ordenados alfabéticamente.



Niños raros es un libro fundamentalmente para maestros, es un libro curioso que deja huella de una tradición muy castellana. Entre los usos quiero destacar los juegos de la enumeración, el verso, el eco, el trabalenguas y despedirme así dejandoos el extraño suceso de La niña laberinto, que mis hijos cada noche, no se cansan de escuchar, no sin antes reseñaros la importancia de este libro de poemas, abecedario mágico que ha sido reseñado el pasado noviembre en Culturamas y en la última publicación de la revista Lazarillo.
Y... ahí va el poema y unas fotos de recuerdo:

Érase una hermosa niña pediña, cocoloriña y tintiritiña
con forma de laberinto pedinto, cocolorinto y tintiritinto
donde había un minutauro pedauro, cocolorauro y tintirintauro.
La niña llamada Ariadana, pedadna, cocoloradna y tintiritadna
vivía en la isla de Creta, pedeta, cocoloreta y tintirineta.
Un día ayudó a Teseo pedeo, cocoloreo y tintirinteo
a matar al minotauro pedauro, cocolorauro y tintirintauro
dándole una espada mágica pedágica, cocolorágica y tintirintágica
y un largo ovillo de hilo pedilo, cocolorilo y tintirintilo
para huir del laberinto pedinto, cocolorinto y tintirintinto.















      Por último volver a agradecer a Federico la oportunidad que nos brinda de tener cerca a todos estos poetas, escritores y gente de bien de la que tanto aprendemos. A Sierra, coordinadora del Seminario, que todo esté siempre a punto y en orden para poder realizar cada sesión; gracias a Covadonga por haber hecho las fotos y vídeos para el blog que yo no pude hacer en aquel día  y de nuevo gracias a Raúl por su creciente e inmensa generosidad con la educación y la literatura.
     Os dejo una última imagen, la del libro que Isabel Castaño acaba de editarse, una joya preciosa repleta de extraños tautogramas; una mujer enigmática que no encantaría tener con nosotros próximamente...


























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