El albor de un relato da la orden y aquella mañana, la tercera de nuestro encuentro literario, veníamos del recital poético más extravagante. Protegidos de la quema de los libros habíamos retenido parte de la literatura en la memoria y ahora, nos contaba Federico que el principio de un cuento es el que manda. Para comprender la estructura de la narración: planteamiento, nudo y desenlace hay que establecer un símil, una semejanza con el cuerpo del niño el cual crece a través de cánticos, de prosodias, pues todo el espacio que va a habitar está formado por arquitecturas sonoras. Después el niño crece y su madre le cura (le canta canciones con su propio cuerpo, hace al niño consciente de su forma), le conjura. La madre le toca la morfología. Federico nos canta, como le cantaría a un hijo y después de hacernos conscientes de la importancia del cuento, del canto, de la fábula en la vida del niño, nos habla de Vladimir Propp. Propp afirma que todos los cuentos maravillosos tienen una misma ...